22. Tienes a una mujer embarazada… ¿es cierto?
— No, no… Cassio, no, lo que escuchaste… — Francesca intentó acercarse al hombre que la quiso por tantos años como a una hermana, pero el rechazo fue tan inminente que la mujer sintió como si la hubiese atravesado con una daga.
Rabia y dolor.
Esa fue la expresión de Cassio. Sus ojos empañados de sentimientos encontrados.
— ¿Cómo…? ¿Cómo pudiste? — le preguntó con un dejo de voz. Ella intentó ir a por él, pero apenas consiguió tocarlo, él la tomó de las muñecas y la apartó bruscamente. Francesca