14. Motivos para confiar
Para el final de la tarde, el corazón de Kathia ya no sabía cómo bombear de la forma correcta. Lo que había hecho Cassio por su hija ese día era algo completamente sin igual, y ella estaba tan feliz que no pudo evitar que un par de lágrimas la asaltaran de felicidad.
Despidió a cada uno de los niños y agradeció a los padres también. Cassie había jugado tanto que se había quedado dormida en el sofá. Valerio tuvo que irse pronto y Sarah y Siena ayudaban con el desastre que había quedado en el jar