13. Lazos de sangre
Un gélido frío atravesó la espina dorsal de Kathia en ese preciso instante.
Ella siempre fue consciente de que un momento como ese llegaría tarde o temprano… solo no esperaba que ocurriese tan pronto.
— ¡Mami! ¡Mami! — los sollozos de Cassie la trajeron de vuelta y parpadeó un par de veces antes de acuclillarse frente a ella — No vinieron… ¿por qué, mami? ¿No les agrado? ¿O es por qué no tengo un papi como ellos? Dímelo, dímelo.
El corazón de Kat no pudo volverse más pequeño.
— Mi amor, no diga