Sofía miró a su alrededor. El restaurante gritaba opulencia por todas partes. Las paredes estaban adornadas con obras de arte contemporáneo, y el suave murmullo de las conversaciones se mezclaba con el tintineo de copas de cristal.
William estaba sentado frente a ella, con un impecable traje oscuro y una corbata perfectamente anudada, parecía el epítome de la educación y el buen gusto. Siempre lo había sido en realidad, no era la primera vez que lo veía de punta en blanco.
La sonrisa que le d