William llegó de su viaje de negocios con una bolsa de regalo en su mano.
—Te extrañé, cariño —le entregó el detalle.
—Yo también —mintió con descaro, correspondiendo al beso que le dio en los labios.
Sofía abrió la bolsa y se encontró con una cartera Louis Vuitton de última edición.
—Está hermosa —dijo, acariciando con los dedos las letras entrelazadas LV. Era de un cuero oscuro, impecable, que prometía durabilidad y elegancia.
—La vi e inmediatamente pensé en ti —contó su esposo, satisfecho