Victoria y Wilson estaban completamente consumidos por una desesperación extrema.
Habían pasado horas caminando de un lado a otro por el frío pasillo del hospital, pero aun así no habían recibido ninguna noticia de Christian.
Habían llamado al teléfono del joven una y otra vez, pero no obtuvieron ninguna respuesta satisfactoria.
¿Había conseguido Christian encontrar a Evelyn?
¿O esa maldita gorda realmente había escapado?
—¡¿Cómo demonios pudo desaparecer esa niña maldita de repente?! —espetó V