—Evelyn, voy a salir un momento —dijo Damian mientras se echaba su chaqueta negra sobre los hombros.
Quedarse a solas con Evelyn en aquel apartamento, envueltos en una atmósfera tan íntima, hacía que el corazón de Damian latiera de forma completamente descontrolada. Para ser sincero, aquella extraña sensación era algo totalmente nuevo e incómodo para él. Por eso decidió salir un rato para tomar aire fresco y despejar la mente.
Evelyn, que estaba sentada frente al televisor, volvió la cabeza hac