Bern se para frente a mí—te extraño como no te imaginas—acaricia mi cabello.
Entramos al jardín y nos ocultamos detrás de un árbol.
—Sé que te dije que no quería verte a escondidas ni nada por el estilo, pero después de todo lo que ha pasado, tenía que contarte todo.
—Lo entiendo, y que bueno que lo hiciste, de no hacerlo podría pensar que ya no querrías verme—sonríe.
—Nunca te atrevas a pensar eso ni por un segundo, lo que más ansió es que todo se resuelva—le doy un beso en la comisura de sus