Antes de salir de mi habitación, entra Mia.
—Lena, no te vayas, sabes que aquí lo tienes todo.
—No es así—le respondo de inmediato.
—Sé que no te haré cambiar de opinión—se sienta en mi cama.
—Nos vemos Mia—salgo de allí.
Bajo las escaleras y al salir de mi casa le llamo a Marie para que vaya por mí, pronto llega en su camioneta.
— ¿Qué fue lo que pasó?
—Me corrieron de casa—me rio.
— ¿Y porque te estas riendo? —se confunde.
—Porque al fin voy a cumplir mi sueño Marie.
Llegamos a su casa y le p