Nos alejamos de allí poco a poco, nos sumergimos entre enormes árboles y vamos descubriendo poco a poco todo lo que hay en la villa. Empieza a caer la tarde y Bern me detiene con una mano.
—Pensé que solo eran árboles, pero mira lo que tenemos allá —me señala un árbol que al parecer es un mirador rustico.
Me lleva hasta allá con cuidado, primero sube él para ver si es seguro, una vez que se cercioro de que el material aun es resistente, baja para ayudarme a subir por las escaleras que son basta