Capítulo Catorce
Bruce observó a la mujer que estaba en la bañera y se le volvió a encoger el pecho, igual que le pasaba cada vez que ella se reía, le hablaba o le tocaba. No se habían tocado mucho últimamente y él sabía que era el culpable, pero estaba cansado.
Caminando hacia la bañera, él se quitó la camisa y se quitó los pantalones justo cuando ella abrió los ojos. Entonces los abrió de par en par y lo observó con duda.
Él le agarró el brazo y tiró de ella para que se sentara.
—dame lugar.