Capítulo 86 Lo que se queda
El camino hacia Punta del Este estaba despejado, era un día entre semana y la ruta se extendía tranquila, casi vacía, como si el mundo hubiera decidido darles ese momento. Ofelia había invitado a Lissandro a ir a visitar al abuelo.
Por eso él manejaba con una mano apoyada en el volante, la otra descansando cerca de la palanca de cambios y, de vez en cuando, apoyaba su mano en la pierna de su esposa, en un gesto tan natural que parecía llevar años haciéndolo. La músi