CAPÍTULO 206 El lugar donde quería quedarse
Lissandro cerró la carpeta y la dejó sobre el escritorio en un santiamén.
—Hasta acá trabajo.
Rodrigo levantó la vista asombrado.
—¿Cómo decís?
—Hasta acá trabajo por hoy y quizás hasta el lunes.
—Tenemos una reunión en media hora.
—Cancelala.
Rodrigo arqueó una ceja.
—¿En serio?Te vas...
Lissandro se puso de pie.
—En serio. Si no se incendia el consorcio no me llamen.
Tomó las llaves del auto ,las tiro para arriba y la atrapó riéndose.
—Ya le di dem