CAPÍTULO 261 Extra — El sí que no nació de un contrato
Lissandro Monteiro estaba parado frente al altar.
Con las manos quietas delante del cuerpo.
La espalda recta.
El traje impecable.
Y el corazón hecho un desastre.
No era la primera vez que se casaba con Ofelia.
Pero sí era la primera vez que la esperaba así.
Ese día estaba allí para bendecir su matrimonio.
Para poner su amor delante de Dios, de la Virgen y de todo aquello en lo que ellos creían. Sabía que en el mundo había muchas for