CAPÍTULO 264 Tu mamá es nuestra estrella
Después de la torta, cuando los más pequeños se fueron al jardín con Diana, Rodrigo y los demás adultos, Ofelia le pidió a Alessandra que la acompañara a la sala de música.
La niña entró sin sospechar que su vida estaba a punto de cambiar.
Allí estaban Lissandro, Franco y Renata.
Alessandra se detuvo apenas cruzó la puerta.
No se asustó.
Pero miró a cada uno con atención.
Era demasiado inteligente para no notar que algo ocurría.
—¿Qué pasa