CAPÍTULO 24 — El Desfile
Todo estaba listo.
El Hotel Montaldo brillaba con una elegancia medida: mármol pulido, flores blancas, copas alineadas con precisión. Alfombra roja en la entrada del gran salón. Las luces recorrían el lugar como si buscaran algo más que vestidos. La música marcaba una espera contenida.
No era un desfile más.
Era el evento esperado.
Nadie sabía cuál atelier presentaba la nueva colección. El nombre circulaba en susurros, pero no había rostro ni firma visible. Sol