Capítulo 100 La mujer que sabía mentir
(Punto de vista: Amelia)
Amelia no bajó del auto de inmediato. Se quedó allí, protegida por el vidrio polarizado, observando la fachada de OBENT Atelier como quien estudia los muros de una fortaleza que está a punto de asediar.
Las vidrieras eran impecables: minimalismo estratégico, maniquíes envueltos en sedas que gritaban sofisticación.
El mundo perfecto de Ofelia Bentancur.
Amelia curvó los labios en una sonrisa gélida.
Había hecho su tarea.