Adeline llegó a la oficina de Jason y enseguida le preguntó a la recepcionista dónde estaba su despacho. En cuanto le dieron las indicaciones, fue directo hacia allí.
Sin tocar, Adeline abrió la puerta de golpe. Dentro, Jason estaba recostado en su silla, con los pies apoyados sobre el escritorio. Sostenía una carpeta marrón y la revisaba con total calma. En cuanto notó que Adeline irrumpía, frunció el ceño con fuerza.
—¿De verdad conoces los modales básicos? ¿Quién entra a una oficina sin toca