Punto de vista de Sofía
—Terminemos lo que empecé ayer. —Susurró Adrián en mi oído, su voz estaba impregnada de veneno y deseo. Su aliento caliente rozó mi cuello, enviando un escalofrío indeseado por mi columna.
Antes de que pudiera procesar completamente sus palabras, sus dedos se deslizaron entre mis muslos, separando los tejidos hinchados con una determinación implacable. Mi cuerpo me traicionó casi al instante, reaccionando a su tacto, a pesar de la tormenta de emociones que giraba dentro de mí.
—Adrián —jadeé, mi voz tembló mientras intentaba apartar su mano. Pero él era inflexible, su agarre en mi cintura me mantenía firmemente en mi lugar.
—Quédate quieta. —Gruñó, sus dedos se movían a un ritmo despiadado. Mi cuerpo se estremeció contra mi voluntad, con el calor acumulándose en mi interior mientras él continuaba su tormento.
—Estás tan apretada. —Murmuró, su voz era oscura con burla.
Apreté los puños, la ira y la vergüenza burbujeaban dentro de mí, mientras mi cuerpo se tensab