Como querían poner fin a todo aquello lo antes posible, Renato y Sara se dirigieron directamente a la comisaría. Odete también fue con ellos, aún afectada, pero decidida a contar todo lo que había ocurrido.
Durante la declaración, la voz de Sara se quebró en algunos momentos, mientras Renato completaba cada detalle. Cuando presentaron las imágenes de la cámara del monitor del bebé, cualquier duda desapareció.
A pesar de todo el dinero e influencia que tenía, intentando recurrir a abogados y con