Alessandro intentó quitarle el celular de las manos, pero Sara lo sujetó con fuerza y continuó mirando las fotos, como si necesitara grabar cada imagen en su mente para dejar de sentirse una tonta.
Ella nunca imaginó que vería aquello… y, aun así, estaba allí, justo delante de sus ojos.
En el fondo de su pecho, una punzada incómoda surgió al percibir a Lorena viviendo al lado de Renato algo que, en otro tiempo, ella creyó que podría ser suyo. La constatación dolió más de lo que le gustaría admi