Navidad
Enzo tuvo que llevarme a la cama cuando me dormí, y al despertar toda la habitación estaba llena de flores. Flores preciosas por todas partes que sólo dejaban hueco para ir al baño y a la puerta de salida. Me emocioné como una niña y tuve un momento muy ridículo bailando de alegría. Fui al baño, era lo primero que ya hacía siempre y me levanté la camiseta mirándome de perfil. Ese día se notaba, se notaba bastante y cuando me dejé caer la camiseta de manga larga (que era una de Enzo) se me marcó