Liam Flesher
Liana se veía increíblemente atractiva esta noche. Ella siempre fue bonita a mis ojos, pero era simplemente ese tipo de belleza que admirabas y preferías no mancillar.
Ahora, ahora parecía la diosa de la sensualidad encarnada bailando en medio de la pista de baile moviendo sus caderas de un lado a otro de forma lenta acoplándose a la música que sonaba a través de los altavoces.
Christian estaba junto a mí desde hacía veinte minutos, el mismo tiempo que Liana llevaba en la pista de