Liam Flesher
La isla en la que estábamos era tropical. No era muy grande, pero tenía todo lo que una isla en el caribe podría necesitar. Incluyendo un no muy frondoso bosque lleno de vegetación y aves tropicales de colores atrayentes.
Liana sostenía mi mano mientras avanzábamos por el lugar explorando los recónditos espacios que hacían de este lugar una isla increíble.
Ambos estábamos fascinados con todo lo que veíamos, pero yo estaba aun más fascinado con la emoción de Liana cada vez que veía