—Es un disparate, un absoluto disparate. Una ridícula escena de película de tragicomedia—protestó Harper cuando Camille acabó de leer el mensaje de Mark. Lo había llevado impreso y se lo había mostrado en la sesión de terapia de ese día para que pudieran hablarlo correctamente—. Ha distorsionado todo lo que ocurrió. Lo ha contado como si fuera una realidad alternativa. Es como si estuviera en Matrix y se alegrara de eso.
El mensaje, de veinte páginas, estaba plagado de calumnias y ataques.
Leer