Maldición y más maldición. Al final no pudo salir esa noche, no pudo escaparse de la casa con Hannah, ya que Mark estaba allí, esperándolas cuando llegaron. Se puso histérico cuando las vio bajar de un auto super lujoso y a Harper no se le ocurrió mejor idea que decir que era un Uber.
¿En serio Harper? ¿Un Uber?
Incluso la voz interior de su cabeza, le reprochaba semejante tontería dicha.
Tuvo que armarse de valor para mirarlo a la cara luego de que la noche anterior le pegara con tanta fuerza