—Mira, sé que no puedo pedir nada en este momento, pero, ¿podemos encontrar a tu abogado en el hospital? Sería hasta más fácil.
—¿Por qué?
Théo sabía el porqué, pero le gustaba ver a Maia suplicando, ya que siempre le gustaba ver cuánto las personas dependían de él.
—Mi hija salió de la cirugía hace poco, quería mucho verla, por favor.
—No estoy interesado. —respondió secamente.
Haciendo que ella lo mirara, mostrando lo indignada que estaba. Él tampoco conseguía entender, pero la forma en que e