"¡¿Qué?! ¿El Amo Hoult no sabe cocinar y quiere que yo le enseñe?”, ella arrastra las palabras burlonamente. "De ninguna manera". Ella coloca su mano sobre su corazón y se abanica dramáticamente. "Oh, tranquilo mi corazón".
Me rio de buena gana, me acerco y aprieto su rostro hasta que sus labios se fruncen. "Vas a ser mi muerte", bromeo, ella aparta mi mano con un golpe y me sonríe de vuelta.
"El clima es increíble, ¿cómo se baja la capota?", ella dice, buscando el botón para bajar la capota d