Capítulo 97
Después del paseo en camello, Shayla me arrastra hasta los coches de arena, y los condujimos durante un rato. Digo que condujimos, pero estábamos corriendo por el desierto. Me reí mucho cuando el coche de Shayla se quedó atascado en la arena y no pudo moverse. “¿Qué te pasó, cariño?”, pregunto, rodeándola mientras ella me muestra el dedo de enmedio. “Mira lo que pasa cuando te pones engreída”. Me río y le tiendo la mano. “Ven aquí, cariño”. Me desplazo hacia atrás y la arrastro delante de mí en