"Pues, hace mucho tiempo que no me enjabonan", ella dice, acercándose y arrastrando sus dedos sobre mi garganta.
"Ya somos dos, cariño", gimo, presionando mi frente contra la suya. No puedo recordar la última vez que tuve sexo, sé que fue hace mucho tiempo si mis pelotas adoloridas son una indicación. "¿Cuándo fue la última vez que te di una buena... enjabonada? Aparte de ese pequeño momento en tu cama hace unas semanas, claro".
Las mejillas de Shayla se ponen rojas, y me río cuando me mira co