Un par de horas más tarde, Cole me acostó en la cama y estaba tratando de forzarme a comer una sopa de fideos vegetales que tenían mal aspecto. "No la quiero", dije con una mueca, y giro la cara.
"Shayla, mi madre dice que es bueno para ti y para el bebé. Tienes que beber un poco, vamos", Cole insiste, y yo arrugo la nariz con desagrado, pero abro la boca y me como la sopa a regañadientes. No sabía tan mal como olía, pero seguía sin impresionarme.
Cole se quedó a mi lado todo el tiempo hasta q