Alejandro vió a través de la ventana, manteniendo la cortina en su mano. Asomar la cara afuera del edificio fue algo que no se atrevió a hacer, todo le pareció lleno de peligro, el único lugar seguro fue ese apartamento, uno en donde no podían deducir que él se encontraba.
Por lo cual la oscuridad y la soledad que el lugar le brindó era suficiente para sentarse a comer sin pensar en que en cualquier momento llegarían por él.
Cada ruido que el ambiente creó, a él lo tensó, porque en definitiva