El auto se detuvo frente al lugar citado, los hombres que se encargaban de la seguridad de su jefe bajaron primero, antes que la figura del hombre que con una llamada de su esposa en el teléfono pusiera los pies en el suelo.
Colgó la llamada y miró al sitio, un casino donde esté mantenía asegurado que sus pertenencias estaban resguardadas. Más que todo porque confió en el hombre que tenía a cargo de estas.
__ Me sorprendió que necesites algo de mí, Rafael. - exclamó. - Si mal no recuerdo diji