Capítulo 28.
Me cuesta mucho poder reaccionar al principio, mirando a ese grupo de personas frente a mí, que siguen hablando sin parar y extendiendo documentos, pidiendo con cada vez más “fuerza” entrar en el departamento.
Los niños desde la cocina se asoman hacia la puerta y ven todo el escándalo, así que rápidamente van a buscar a su “padre”, acudiendo con William asustados.
Más rápido que un rayo, William aun con la corbata desatada y sin haber terminado de peinarse, aparece en la puerta de su departamen