Capítulo 23.
A pesar de que William intentó evitarlo, al iniciar una nueva semana yo fui la primera en salir del Pent-House de camino al juzgado de Manhattan, decidida a terminar con este asunto de una vez por todas.
Usando la ropa más formal que tengo, y preparada para tener un juicio confuso y complicado, llego al juzgado por mi cuenta en un taxi, siendo perseguida todo el tiempo por el coche del señor Conrrad conducido por Roy.
—Te lo repito Summer, no es necesario que te tortures haciendo esto —dice Wil