—Por supuesto, quiero ver quién se atreve de impedirte entrar. Bennett no lo hará, te lo aseguro. —respondió Jason.
—Pero tu hermano dijo…
—Cuando ese cero a la izquierda tenga voz y voto en la familia, ahí si me voy a preocupar, mientras, me importa una m****a lo que diga. —la interrumpió él. Luego, con una sonrisa y mostrándole la bandeja, le pidió que lo siguiera hasta una de las terrazas para disfrutar del desayuno.
Dos horas después, Jason llamó a Wilson Hale. Las nuevas órdenes para su