Camille observaba a Jason con preocupación. Dos años había transcurrido desde el nacimiento de su hija Kylee y él se negaba a dejarla salir de la casa si no iba con él. Ni siquiera le permitía ir a la casa de sus padres sin llevar como escolta un mínimo de veinte hombres. Las familias de ambos y ella creían que era una exageración. Desde la muerte de los Thrasher y por la forma que murieron, nadie se atrevía a meterse con el líder de Las Cobras.
Frunció el ceño, muy enojada. Él ni siquiera la h