La emoción inundó a Victoria cuando se puso de pie con una gran sonrisa en el rostro. Era la esperanza ante la posibilidad de poder escapar de ese lugar y alejarse de aquel hombre que la mantenía cautiva.
El médico estaba dispuesto a ayudarla, conmovido por la pesadumbre de su situación. A pesar de los riesgos que implicaba intervenir, su determinación de hacer lo correcto superaba cualquier temor.
Con paso decidido, Victoria se acercó al médico, agradecida y esperanzada por la ayuda que había