Rápidamente los meses pasaron. La vida de Victoria era más llevadera. Después de que todo mundo supiera que no estaba muerta, los seguidores de Ventuaria pedían que regresara como diseñadora de joyas.
Rita se había encargado de las colecciones durante todos estos años y había sido un éxito, sin embargo, ella tenía proyectos en el extranjero. Harry le encargó el desfile en Gales, donde se exponían los trabajos más reconocidos de la joyería.
Era por eso que Kate estaba tratando de convencerla de