Capítulo 87: Yendo a cuidar de Andrews
Aurora asintió, cruzando los brazos mientras seguía a Rodrigo hasta un rincón más apartado.
—Si es otra de tus bromas, Rodrigo, no tengo paciencia.
Él suspiró, pasándose la mano por el cabello.
—No es una broma. Quiero disculparme… Me excedí con aquellos regalos y con todo lo demás. Pensé que podía resolver las cosas a mi manera, pero terminé empeorando todo —vaciló antes de continuar—. Pero no es solo eso de lo que quiero hablar contigo.
Aurora frunc