Amelia se quedó estática en el asiento del copiloto, con los dedos entrelazados con tanta fuerza que los nudillos le ardían. No podía creer lo que estaba haciendo Alessandro; la realidad la golpeó con una fuerza que le robó el aliento. ¿Se había vuelto loco? La había traído engañada, bajo el pretexto de una reunión de negocios, solo porque su ego herido no le permitía concebir si ella había estado o no con alguien la noche anterior. Amelia tragó saliva, sintiendo que la garganta se le cerraba po
Naulis machado
Ya en unas horas sabremos que pasooooo..... Dejen sus reseñas.