Amelia apretó los labios con fuerza, conteniendo un gemido crudo, mientras una intensa corriente eléctrica le bajaba de golpe por el estómago y se instalaba con violencia directamente en su entrepierna. Quiso pararse de ahí de inmediato, quiso abofetearlo, gritarle y golpearlo con todas las fuerzas que le quedaban en el cuerpo, pero simplemente no pudo moverse. Se quedó completamente paralizada en su silla, atrapada por la imponente presencia de su exesposo, con las palabras de reclamo totalmen