CAPÍTULO — Ver sin ver
Carolina tomó la decisión en silencio, como hacía siempre con las cosas que realmente le importaban.
Se iba a operar pero no todavía.
Antes tenía que dejar todo en orden.
El Grupo Fontes no podía quedar suspendido en el aire por su cuerpo frágil, por sus ojos cansados, por una operación inevitable. No iba a permitir que nadie usara su ausencia como excusa, ni que los errores ajenos se escondieran detrás de su recuperación.
Por eso esa mañana llegó temprano a la empresa, c