CAPÍTULO 37 — La mujer que observa
Sandy volvió a buscar a Carolina. Entró decidida. Cruzó el hall de la empresa caminando firme y con esa sonrisa falsamente tímida que sabía usar tan bien. Sostenía el bolso contra el cuerpo, observando cada movimiento. Esta vez no se apresuró. No tenía por qué hacerlo. Había venido a mirar y, sobre todo, a escuchar.
Se acercó al mostrador de recepción.
—Buen día —dijo—. Vengo a ver a mi amiga Carolina. Hoy sí voy a esperarla.
La recepcionista levantó la vis