CAPÍTULO 35 — Antes de la verdad
Gabriel hizo exactamente lo que Carolina le pidió, aun cuando cada fibra de su cuerpo le suplicaba lo contrario.
La fue a buscar al edificio y por precaución —por ella, por todo lo que todavía estaba en juego— mantuvo la distancia justa frente a todos. Un beso breve en la mejilla, correcto, casi protocolar. Una mano abierta para ayudarla a subir al auto. Ningún gesto que pudiera ser malinterpretado por gente sin escrúpulos como su primo. Ninguna cercanía que le