Capítulo— Al Amanecer
Carolina despertó lentamente, como si su cuerpo necesitara un momento más para asimilar dónde estaba, cómo había llegado allí y por qué sentía esa calidez tan distinta a cualquiera que hubiera conocido. El amanecer despertaba suave, derramando un rayo tibio sobre la habitación, y por un instante ella no supo si soñaba, si seguía atrapada en ese estado de liviandad en el que había caído la noche anterior, o si realmente estaba sintiendo lo que sentía.
Porque algo dentro