Capítulo — La Noche que Cambió Todo
Carolina jamás imaginó que ese viaje de negocios pudiera transformarse en algo tan distinto, porque después de confirmar que el supermercado estaba finalmente estabilizándose, que los números empezaban a mejorar y que la tormenta parecía amainar, sintió que por primera vez en semanas podía respirar sin que el pecho le pesara. Gabriel, que la observaba con una mezcla de alivio y adoración, percibió ese cambio mínimo pero real: la forma en que ella relajaba la