Capítulo 216— La confesión
El silencio de Mía fue peor que cualquier grito que ella pudiera dar.
No le contestó.
Ni una llamada.
Ni un mensaje.
Nada… que no fuera sobre Luz.
Corto y frío. Pero necesario para que no le doliera más de lo que ya le dolía.
Cristian escribió una vez.
Dos.
Diez.
Después dejó de hacerlo.
No porque no quisiera.
Porque entendió.
Ella ya no estaba enojada.
Estaba cerrada, igual que él lo estuvo cuando ella se fue a Canadá.
Mía tenía todo list