Cinco años después…
Alonzo Wang yacía en esa cama blanca, la luz tenue iluminaba su rostro demacrado.
El hombre, agotado, luchaba contra una enfermedad autoinmune que le había sido diagnosticada después de la parálisis que había sufrido.
A pesar de haber tenido acceso a los mejores médicos y enfermeras, su cuerpo ya no respondía, y en medio de un dolor físico que parecía consumirlo, sabía que no había nada más que hacer.
Miró a la enfermera que lo había cuidado durante los últimos tres años. Ell