82. Plan B
POV AIDEN LEFEVRE
Cuando vi la mano de aquel hombre posarse sobre la cintura de Sabine, un incendio hirviente me atravesó el pecho. Por instinto quise cruzar la sala y arrancarle la mano de un tirón. Llegué a dar un paso, pero la mano firme de Alessandro me detuvo.
Se inclinó hacia mí, murmurando con una serenidad casi irritante:
—Piensa bien lo que vas a hacer… este no es el momento.
Inspiré hondo. Tenía razón. No podía provocar un escándalo delante de todos, por más que lo deseara con